A veces queda un rayo de luz, a veces queda la esperanza, no sabes lo que me haces sentir cuando me abrazas, se que nos quedan infinitos momentos por compartir, verte feliz es una razón mas para sonreír. La vida no siempre da de lo que recibe, mi corazón se siente libre cuando está contigo y cuando escribe, me persigue una razón para seguir el camino y esa es porque tu corazón camina conmigo. Si tengo que esperar, yo te espero. Quiero que tú y yo volemos juntos hasta el cielo, quiero ir a un lugar donde nunca nadie ha pisado. Eres mi presente, serás mi futuro y eres lo mejor que me ha pasado. Brindo por este solo, contigo todo es perfecto, porque haces que desaparezcan todos mis defectos, nunca lo dudes me haces sentir como un niño, cuando te tengo cerca y me regalas todo tu cariño. Hay cosas que se van pero cosas que vienen, cosas que se encuentran y otras que se pierden, recuerdos que deseas encerrar en el olvido, la tristeza que vive en tu interior nunca se ha ido y no paras de llorar. Todo es sufrimiento porque todo pasa siempre en el peor momento, tus lágrimas se quedan disecadas en un cuento de rosas de las que ya no queda nada. Y sientes como el corazón se rompe en trozos, la oscuridad te acompaña y es como sentirse solo, vacio por dentro y sin fuerzas para sonreír. Estas triste pero intentas fingir que eres feliz, triste por un adiós, que no quiere irse. Dentro de mí la tristeza no desea extinguirse, a veces queda la esperanza, queda aquel quizás, te preguntas el porqué de lo que jamás comprenderás. Estoy enamorado del odio, has cambiado demasiado. Te escribo esta carta; disfruta. He llorado tanto por ti que incluso ya lo hago por costumbre. Veo tu nombre en mi mente escrito con sangre y no hay luz que me alumbre, del amor al odio hay un paso, te odio pero te quise. De las mil veces que sufrí yo, tú como mucho una sufriste, me la has jugado tantas veces que ya ni siento, quiero tenerte lejos pero a la vez cerca.